viernes, 31 de mayo de 2013

Corrupción y narcotráfico amenazan la democracia en Latinoamérica 
 El fin de la democracia es resolver los problemas de la gente, no utilizar el sistema para perpetuarse en el poder. Proponen pacto para definir un modelo de desarrollo regional.
La II Asamblea de la Red Latinoamericana y del Caribe (Redlad) concluyó ayer en la capital con la suscripción de una declaración conjunta. En la foto la mesa de trabajo sobre la democracia en América Latina, expone Olinda Salguero, de Guatemala.TEGUCIGALPA,Honduras 
La democracia en la región está en riesgo.El creciente narcotráfico, la violencia, la corrupción, el afán continuista y perpetuidad en el poder, con gobiernos totalitarios, son factores críticos que dañan la salud del considerado mejor sistema político.La alerta se expuso en la III Asamblea de la Red Latinoamericana y del Caribe (Redlad) que concluyó en la capital. Bajo el lema “Una democracia incluyente”, se desarrolló el cónclave regional con la participación de expertos.Uno de los temas que destacó, en las diferentes mesas de trabajo, fue el de la calidad de la democracia en América Latina. En el evento se dejó claro que la democracia tenga los mecanismos y capacidades de resolver los problemas de los habitantes de un país.La calidad de la democracia debe ser vista no solo desde el proceso electoral, sino desde la calidad de sus resultados.“En la medida que la promesa democrática dé mejor calidad de vida, mayor seguridad, más empleo, que son los fines de la vida, en la medida que sean cumplidos, la democracia se va a fortalecer”, manifestó Álvaro Briceño, quien tiene doble nacionalidad, venezolano-canadiense, y que representa la organización Acción Urgente para la Democracia y los Derechos Humanos.Si no responde a lo que la gente quiere, habrá riesgos problemas, vaticinó Briceño, quien coordinó la mesa de trabajo sobre calidad de la democracia. Existen problemas serios como la violencia, que si no se resuelve el estado de derecho no va a poder funcionar. “Decir que hay democracia en los sitios donde hay narcotráfico o las bandas criminales son los que mandan, eso no puede ser”, expresó.La idea está en que la democracia tenga los mecanismos y capacidades de resolver los problemas.“Algunos problemas que no se resuelven pueden pasar de ser crónicos a ser agudos, a tal punto que puedan llevarse todo por delante, es el caso de los Estados fallidos, los que no responden a resolver problemas que se convierten terribles como el narcotráfico y violencia sistematizada y generalizada, corrupción”, alertó.“Todos estos problemas minan la base de la democracia, es obvio que los demócratas inteligentes tienen que hacer un esfuerzo importante para resolver esos problemas que son mortales para la democracia”, añadió el experto.Este sistema político no solo tiene la finalidad de elegir a los representantes del pueblo, sino para satisfacer las necesidades de la población. “Para eso está la democracia, para resolver los problemas de la gente”, indicó. En el tema de la democracia existen seis indicadores a valorar: la alternabilidad en el ejercicio del poder Ejecutivo, separación de poderes, sistema judicial, electoral, medios de comunicación y derechos Humanos.Para el caso, hay países en que existe irrespeto, en donde a diario se piensa “que sus gobernantes quieren perpetuarse en el poder”.La democracia debe medirse en base a sus resultados, diferente en cada país.Para el caso, dijo que en materia de seguridad en Canadá es muy raro ver a un militar en sus calles, todo lo contrario sucede en países como Venezuela, Honduras o Guatemala.Populismo Lo que pretenden países de la región es fortalecer la democracia, buscando mecanismos que no lleven a confrontación, sino a consensos.Esto para vencer las grandes falencias que tiene la democracia, que son: la pobreza y la inequidad, que conducen a dudar de la legitimidad de este sistema. “Mientras se sigan teniendo los índices de pobreza en los países, lastimosamente vamos a seguir acercándonos cada vez más a cierto tipo de populismos peligrosos para el sistema democrático y no va a ser culpa del modelo democrático, sino de la forma en que esta ha sido conducida”, dijo la paraguaya Marta Ferrera, del organismo Semilleros para la Democracia.Según el colombiano Javier Loaiza, director de la Escuela de Gobierno Tomás Moro y coeditor de la revista Nueva Política, la libertad es como la sangre que circula por la democracia. “Sin libertad no hay democracia”, dijo.La democracia no es solo un mecanismo para elegir gobernantes.“Los gobernantes cuando los elegimos creen que les entregamos poder y que son los dueños de la cosa pública y que pueden administrarla a su antojo, como si recibieran un cheque en blanco”, manifestó Loaiza.Existen países latinos que aplican reglas inciertas para resultados predeterminados. “Es decir, que quienes están ostentando el poder se puedan quedar en el y hagan los que les de la gana”, lamentó.Por ello, valora que debe existir alternancia democrática, el perdedor está en su derecho de hacer oposición constructiva.Sin embargo, hay gobernantes “que ven al Estado como un botín de guerra, a ir con todo, como piratas, liquidando al adversario que piensa que será aplastado por el que ostenta el poder. Es un juego absolutamente perverso”, deploró el experto colombiano.Explicó que este es un juego que impuso el exmandatario venezolano Hugo Chávez que está haciendo carrera en América Latina, “las confrontaciones entre las personas con el pretexto de lo público, de servir a los ciudadanos, con el pretexto de darle a los pobres lo que nunca les han dado o que otros les han robado”.Explicó que la democracia es como una plataforma, con reglas de juego clara, con seguridad jurídica, que permitan el desarrollo de la sociedad.Además, alertó que controlando, manipulando, la autoridad electoral, se puede garantizar al proceso un cierto matiz de legitimidad que aplaca las alertas e intervenciones de la comunidad internacional. “El tribunal electoral debe jugar como árbitro, no como jugador con derecho a meter los goles”, ironizó.Pacto Para Olinda Salguero, de la Fundación Esquipulas de Guatemala, existe un poder invisible, oculto.“Como poder invisible me refiero a ese gobierno que está a la sombra, yo diría que es hasta un gobierno paralelo donde muchas veces se toman las decisiones”, dijo. La democracia supone transparencia, visibilidad y rendición de cuentas, el poder, mientras más oculto está, más fuerte se sienten aquellos que se aprovechan de la mayoría. Muchos se encuentran desencantados con la democracia, sin embargo lo ven como el mejor sistema. Por ello, Salguero propuso un pacto que incluya a todos los sectores, en el que se pongan de acuerdo. “Con este pacto se vendría a contribuir a definir un modelo de desarrollo para los países de la región, valoró.“La idea es que discutamos en el modelo democrático, que es la plataforma para conseguir muchísimas cosas, el modelo de desarrollo que queremos para nuestros países que tienen que estar enfocado al bien común e incluir a todos los sectores, de lo contrario y lo digo con mucha tristeza, en Centroamérica es solo una bomba de tiempo y probablemente nos estemos conduciendo a otro enfrentamiento interno a otra guerra civil, porque las resoluciones de fondo no han sido resueltas”, alertó la experta.
FUENTE: El Heraldo.HN - Leer más en: http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Al-Frente/Corrupcion-y-narcotrafico-amenazan-la-democracia-en-Latinoamerica

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