viernes, 30 de junio de 2017

El verdadero objetivo de los piqueteros. Por Anibal Hardy

Resultado de imagen para piqueterosAnte las marchas piqueteras en contra del gobierno nacional, que actúan como verdaderas fuerzas de choque, es necesario aclarar que la táctica piquetera, como forma revolucionaria no tiene límites. Se ensayó en Bolivia, y mediante ese sistema el dirigente "cocalero" Evo Morales hoy es su presidente.
El procedimiento "piquetero" es el mismo en Bolivia, Perú y la Argentina, tiene la misma raíz ideológica marxista, como queda probado por sus inconfundibles características: 1) Revolución social incesante, con acción directa basada en la irresponsabilidad y el anonimato. Las máscaras anulan toda posibilidad de acusación individual por imposibilidad de identificación. 2) Aparente dispersión de fuerzas pero, en realidad, dirección unificada aunque revocable a cada momento por el estado de revolución permanente del sistema. 3) Simplificación argumental usando "ideas-fuerza" cerradas totalmente a toda respuesta racional, como "romper con el FMI"; "no al imperialismo", "que se vayan todos", etc. 4) Los reclamos se hacen con furia descontrolada y decisión de romper y "escrachar". Esta furia se auto-alimenta a medida que se van cometiendo desmanes. 5) El objetivo es político y se relaciona con la conquista del poder, pero un poder demoledor sin gobierno.
El poder lo van conquistando cada día imponiéndose sobre la población ordenada e inerme y lo usan para: a) Atemorizar y debilitar las instituciones; b) Abolir el Derecho por un sistema de exigencia pasional de "todo o nada" que arrasa con las leyes y las garantías individuales; c) Implantar el igualitarismo total derogando toda superioridad, toda cultura y toda civilización acusadas de ser odiosas formas de violencia contra el pueblo. d) Hasta que la sociedad no haya caído hasta ese punto la agitación y la demolición serán la consigna permanente e) Revocar la moral de las virtudes y substituirla por el odio revolucionario perpetuo que justifica todos los medios.”... “El objetivo de la presión piquetera criolla es para que el gobierno nacional, gire totalmente hacia el socialismo, en el campo socio económico, no al socialismo democrático, o socialdemocracia, sino al cubano.
Lo lógico sería que el Estado argentino utilice el monopolio de la fuerza para defender la vida, la libertad y la propiedad de las personas, pero hasta hoy, el Estado está resignado su función natural. Es cierto que a algunos movilizados, les faltan viviendas, luz, agua, gas, asistencia médica y educativa. Pero eso no se lo tiene que regalar nadie, ni hay que arraigar miseria con título de propiedad. Las medidas sociales no pueden pasar por el asistencialismo, lo que falta es trabajo. Es el momento de abrevar en la ciencia económica, que es la que estudia los procesos de producción y distribución, y es allí donde hay que buscar las soluciones de fondo. La solución genuina para los problemas sociales pasa por una política de expansión productiva, por una política de desarrollo, para decirlo con una terminología más exacta.
Este es un año electoral, y la clase política tendrá que desplegar sus mejores argumentos para convencer a la ciudadanía de la necesidad de sufragar. Toda la dirigencia ocupa hoy un escenario que los expone ante quienes cíclicamente deben revalidar sus mandatos, y sus movimientos son seguidos con detenimiento por el ciudadano común, que a la hora de emitir su opinión no dudará en ejercer el poder mínimo pero poderoso de votar a favor o en contra.
El apoyo del pueblo o se aprovecha para encarar una política que se apoye en la producción creciente o se volverá en contra. Porque los pueblos no actúan en definitiva contra sí mismos.
ENVIADO POR SU AUTOR

La desigualdad no daña a las sociedades. Por Iván Carrino


Respuesta a Mr. Wilkinson.
Las redes sociales son un mundo realmente fascinante. Lo mismo que antes hacíamos en un grupo pequeño, en familia o solos en el living de nuestra casa, hoy podemos compartirlo con miles. Miramos un programa de TV, comentamos algo en Twitter, y otros pueden sumarse a nuestra idea o bien dar un punto de vista diferente.
A los que vivimos de analizar la coyuntura y las ideas que dan forma a nuestras sociedades, nos sirve tanto para difundir una mirada, como para nutrirnos de otras distintas.
Precisamente eso es lo que me pasó hace unas semanas.
En un lapso de dos o tres días, dos usuarios de la famosa red del pajarito me compartieron el link a una charla TED protagonizada por el “epidemiólogo social” británico Richard Wilinkinson. El intrigante título de la misma era: “Cómo la desigualdad daña a las sociedades”.
En realidad, la presentación de 15 minutos realizada por Wilkinson es un resumen de la obra “The Spirit Level”, que escribió en conjunto con Kate Pickett en el año 2010. Dicho trabajo plantea que la desigualdad de ingresos entre las personas de un país es la responsable por una serie de diferentes “males sociales”.
Los autores miden la desigualdad como la diferencia entre lo que ingresa el 20% más rico y el 20% más pobre de un país. Luego crean un índice de “males sociales” que está compuesto por diversos indicadores, tales como: el nivel de confianza, las enfermedades mentales (incluyendo el alcoholismo y la drogadicción), la mortalidad infantil, la obesidad, el desempeño escolar de los niños, la cantidad de hijos de los adolescentes, la tasa de homicidios y de encarcelamientos y, por último, la movilidad social.
Al cruzar estos datos llegan a una alarmante conclusión: en cada una de estas variables, a los países más desiguales les va peor. Esto sería una muestra indiscutible de que la desigualdad es la responsable y de que es necesario combatirla.
¿Es esto así? Si bien la conclusión y el relevamiento de datos resultan asombrosos, lo cierto es que el argumento padece de una serie de falencias importantes.
A continuación, veremos por qué las conclusiones de Wilkinson son incorrectas.
Una falla metodológica
El primer obstáculo insoslayable con el que se cruza el argumento de Wilkinson y Pickett es de índole metodológico. Es que lo que los autores intentan hacer es relacionar dos variables “macroagregadas” como si una determinara a la otra, algo que es incorrecto desde el punto de vista teórico.
En sendos lugares de su charla, Wilikinson sostiene que nos va a mostrar lo que “la desigualdad le hace” a “nuestras sociedades”. ¿Ahora qué es la desigualdad? ¿Cómo es que actúa? ¿Acaso se trata de una persona, con inteligencia y voluntad? No, de ninguna manera.
Decir que la desigualdad “hace” algo es como decir que la patria quiere tal o cual cosa. Sin embargo, eso es incorrecto. La patria, a lo sumo, es una suma de individuos, que a veces pueden ser varios millones, y que en ningún caso deberían tomarse como un todo homogéneo.
Aquí ocurre lo mismo. No podemos aceptar sin más la relación entre dos variables agregadas si no existe un mecanismo que nos explique cómo ellas afectan la conducta particular de los individuos.
Tomando un ejemplo de los propios autores de la obra: ¿cómo es que la desigualdad hace que una persona sea alcohólica? ¿Es que una persona decide tomar en exceso, o cae presa de esta adicción porque su vecino es 3, 4 o 50 veces más rico que él? ¿Cuál es el vínculo necesario entre una cosa y la otra?
La realidad es que no existe tal vínculo, y cualquiera que quiera establecerlo, o está forzando el argumento, o directamente nunca tuvo contacto con una persona alcohólica.
Esta falla metodológica es muy grave y por tanto debería hacernos dudar de la aparente solidez de las conclusiones de Wilkinson.
La movilidad social es clave
Cuando se habla de desigualdad, suele criticarse que “los de arriba” ganan mucho más que “los de abajo”. Sin embargo, este es un análisis estático. Después de todo, los que un día están “abajo”, en otro momento pueden terminar estando “arriba”. Es decir, una vez que consideramos la movilidad social, el fantasma de la desigualdad pierde un poco de sentido.
Si los pobres pueden mañana dejar de serlo, y si producto del crecimiento económico y la mejora de la tecnología, cada vez están mejor: ¿qué problema hay si entre las personas hay más o menos diferencia de ingresos?
Para Wilkinson, sin embargo, el caso es distinto. En uno de los cuadros que muestra en su presentación sostiene que a mayor desigualdad, menor es la movilidad social.

En dicho cuadro, Estados Unidos figura tanto como el extremo de la elevada desigualdad, como el de la baja movilidad social. Así, en el país del norte no solo las diferencias entre ricos y pobres serían las más elevadas, sino que la posibilidad de los pobres de convertirse en ricos serían las más bajas.
Esto choca con otros datos.
De acuerdo con estudios citados por Steven Horwitz, Estados Unidos tiene una elevada movilidad social. Por ejemplo, entre 1975 y 1991, los datos disponibles muestran que el 94,9% de los hogares que se encontraban en el quintil más bajo de ingresos, se movieron hacia arriba en la escalera social, con un 29% yendo a parar al quintil más rico del país.
Años posteriores otros analistas corrigieron estos datos. Si bien no tan asombrosos, entre 1996 y 2005, el 57,6% de los hogares de menores ingresos ascendieron en la escalera, con 9,9% llegando al segundo quintil de ingresos y 5,3% llegando a la cima de la pirámide.
A partir de estos números, suena extraño que se concluya que Estados Unidos tiene la menor movilidad social de todos los países analizados. El tema al menos amerita un poco más de investigación.
La violencia es consecuencia de los igualitaristas
Otra de las cuestiones que argumenta Wilkinson es que la mayor desigualdad se correlaciona con una mayor violencia o inseguridad.
Ahora de nuevo: ¿bajo qué mecanismo? ¿Qué explica que una persona salga de su casa para delinquir?
Una explicación que darían los autores es que a mayor brecha salarial, más frustración personal y más tendencia a hacer cosas ilegales.
Podría ser.
Pero también podría perfectamente encajar otra teoría. Cuanto más se sostiene que la desigualdad es injusta y que los ricos de alguna manera deberían darle a los pobres para reducir la brecha (cosa que Wilkinson hace sin tapujos), más se legitima la idea de que los pobres tienen derecho a asaltar el patrimonio de los ricos.
Una vez que esta idea está legitimada: ¿qué frenos morales tendrán las personas a la hora de convertirse en ladrones, secuestradores o incluso asesinos?
Wilkinson establece una relación de causalidad desde desigualdad a violencia. Otra distinta es posible: cuanto más se insiste sobre los problemas que genera la desigualdad, menos tapujos a la hora de atacar a “los que más tienen”.
Conclusión
El argumento de Wilkinson puede sonar convincente en una primera lectura. Sin embargo, como hemos visto aquí, sufre de insoslayables problemas metodológicos, presenta datos que merecen mayor debate y, por último, dan por ciertas relaciones de causalidad que podrían ser completamente diferentes.
Los “males sociales” no son producto de la desigualdad, sino de lo que individuos de carne y hueso le hacen a los demás y a ellos mismos. Análisis de este tipo no contribuyen a resolver estos problemas.
Saludos,
Iván Carrino
Para CONTRAECONOMÍA

lunes, 26 de junio de 2017

La recesión está más cerca de lo que se cree

La definición convencional de producto interno bruto o PBI tiene 4 componentes: consumo, inversión, gasto público y exportaciones.
Esta definición usualmente se expresa en forma de ecuación, donde PBI es: consumo + inversión + gasto público + (X – M)
alt_textLa operación que acabas de ver es la más común, pero no refleja de manera verdadera la importancia de cada componente: el consumo es por lejos el componente más importante.
El consumo es casi el 70% de la economía total en la mayoría de los países.
Por ejemplo, en el último reporte trimestre del departamento de comercio de Estados Unidos, el PBI anual de EEUU fue US $19 trillones y el consumo fue de US $13 trillones. El 68% del total del PBI.
Y la importancia de este factor no termina ahí.
Si el consumo disminuye, también lo hace la inversión. Los negocios no invertirán en ningún proceso productivo o industria a menos que los consumidores finales tengan disposición de comprar ese bien o servicio, para justificar la inversión.
Dicho de forma de coloquial: cuando el consumidor estornuda, la economía completa se contagia de neumonía.
Eso es precisamente lo que está ocurriendo en estos momentos en el mundo.
Las ventas en el rubro del retail están bajando de manera vertiginosa debido a un crecimiento muy débil de los ingresos de estas compañías, los crecientes gastos asociados a las tiendas físicas, y las expectativas pesimistas en términos deflacionarios.
En medio de todo esto, la confianza de los consumidores ha caído a su nivel más bajo desde 2008 y el gasto en consumo cayó en mayo, al igual que la inflación.
Sumado a todo esto, la Fed está creando más inestabilidad con alza en las tasas de interés y reduciendo la cantidad de dinero circulante, gracias – o por culpa de – su nuevo programa llamado: reducción cuantitativa o QT.
Por último, los índices financieros están por las nubes, y el precio de las acciones está llegando a máximos históricos cada día de los últimos 2 meses. El mercado metió 5° velocidad y está a punto de estrellarse.
¿Cómo llegamos a este punto de caos?
Durante los últimos 7 años, los Bancos Centrales más grandes del mundo han creado más de US $15 trillones de nuevo dinero, por medio de la compra de bonos gubernamentales.
A este nuevo dinero impreso, junto a los programas de compra de bonos se les ha llamado QE1, QE2 y QE3. Además, existen variantes regionales como el Euro QE y el QQE en Japón.
Todos estos programas y sus variaciones exóticas han sido rotundos fracasos de management económico, pues no han sido capaces de ser modelos sustentables de crecimiento para sus países, y tampoco han llegado a la meta de un 2% de inflación que buscan los Bancos Centrales.
LO peor de todo es que el mercado de las acciones y el de los bonos están enviando dos mensajes diferentes.
El Dow está alcanzando cifras por sobre los 21.500 por primera vez en su historia, y el S&P rompió sus propios récords sólo 3 días después de la última suba de tasas. Al mismo tiempo, el Nasdaq está en el mejor momento de la década.
Las acciones están en la zona sagrada. La inercia positiva en donde todo les sale bien.
Pero el mercado de los bonos está contando una historia mucho más gris. La ganancia del Bono del Tesoro de EEUU a 10 años ha caído de 2,4% a un 2,1% en los últimos días. Esto siempre es una señal de estancamiento en el crecimiento económico, y una señal inequívoca de recesión.
Es decir, todo lo contrario a lo que expresan las acciones.
Si las ganancias de los bonos están cayendo, es porque la deflación está arruinando los planes de la Fed de “re-inflar” la economía ¿Es esa la razón por la cual las acciones están subiendo tanto?
O dicho de otra manera: Si las bajas en la ganancia de los bonos avisan la llegada de una recesión ¿Debería el mercado estar apostando tan fuerte a las acciones hoy en día?
Esta actitud desafía toda teoría económica, e incluso, la propia historia del mercado de valores…y sin embargo, es lo que estamos viendo hoy.
En algún punto, probablemente muy pronto, la realidad que reflejan los bonos hará “despertar” a las acciones de su lindo sueño, la recesión llegará y el mercado de las acciones va a colapsar. La caída será violenta, quizás hasta de un 30% o más antes de fin de año.
Para cuando ese momento llegue, los inversores que tengan sus portafolios compuestos exclusivamente por acciones serán los más perjudicados.
Pero no sólo los “fanáticos” de las acciones sentirán el impacto. También se verán afectados los inversores en real estate comercial, residencial y todos quienes tengan su dinero en mercados emergentes, como las bolsas indias o las acciones mineras australianas.
Después de todo, sólo hace falta que uno de esos mercados periféricos colapse para que el efecto dominó comience…Wall Street se hundirá en cuestión de horas.
Los inversores minoristas, como nosotros, pagaremos las mayores consecuencias de la ineficiencia de los Bancos Centrales para enfrentar una crisis, y la pérdida masiva de confianza que se ha generado en las entidades regulatorias en la última década.
Sólo para tener en cuenta: en las últimas dos crisis de liquidez a nivel mundial – Rusia 1998 y la crisis sub-prime de 2008 – los Bancos Centrales del mundo realizaron un salvataje a las grandes empresas, y, además, imprimieron dinero para agilizar la economía.
Sin embargo, este esfuerzo titánico de las instituciones por preservar el orden tuvo un costo: las arcas quedaron vacías para enfrentar un nuevo golpe. Además de eso, está el descontento popular con estas medidas. La mayoría de los contribuyentes a nivel mundial rechazo con furia el salvataje que el Gobierno de sus países realizó a grandes empresas con dinero público.
Y eso fue en 2008, cuando los movimientos sociales a nivel mundial no estaban tan agitados como ahora, y los nacionalismos proteccionistas de ultra derecha aún no tenían la potencia que ostentan hoy en Europa o Norteamérica.
El mercado está ad portas de una recesión, sin ninguna herramienta disponible para enfrentarla. Su ingenuo plan de subir las tasas para luego bajarlas artificialmente y paliar el colapso les explotará en la cara.
La crisis que se avecina será de deuda soberana. Todos los países del mundo están demasiado endeudados, y ninguno está creciendo al ritmo necesario para solventar ese dinero.
Sólo como dato, China, que por años fue el único país creciendo a ritmo saludable en todo el planeta, se estancó hace ya 4 años, y su deuda total ya corresponde al 250% de su PBI.
Por todas estas razones, estoy recomendando a todos mis lectores a nivel mundial que no confíen en los bancos, en la política monetaria gubernamental, ni en el optimismo que reina el mercado de las acciones hoy en día.
Te mantendré informado,


Jim Rickards
Para El Inversor Diario

Impuestos equivalen a más del 100% de la renta normal de un comercio

La caída y posible desmantelamiento de un ícono del comercio ilegal, la feria de La Salada, es un cambio positivo. Pero para que sea sustentable además de reforzar el accionar policial es imprescindible reformar el sistema impositivo y modernizar el Estado para que sea más amigable con el ciudadano. Esta es la única forma que las personas puedan trabajar y dedicarse al comercio de manera legal y decente y no dependan de extorsionadores y criminales que lucran con la informalidad.
Con una resonante intervención policial fue detenido el líder de “La Salada”. Se trata de un emprendimiento que había comenzado siendo un espacio marginal de venta de ropa para gente humilde y terminó siendo un mega-emporio de ingresos millonarios basado en la evasión impositiva, la venta de productos falsificados, la extorsión a vendedores informales y de lazos corruptos con la política.
Solo con diferencias de matices, estas ferias de ventas ilegales se reproducen en otras partes del país. En muchos casos incluyen además la invasión del espacio público. La Salada, lejos de ser un caso excepcional, es el arquetipo de una modalidad de comercialización profusamente extendida en el país. Tan es así que estos lugares pasaron a ser llamados coloquialmente las “Saladitas”.
¿La erradicación de estas prácticas delictivas depende solo de las intervenciones policiales? Para indagar sobre este tema resultan sugerentes algunas evidencias que se encuentran en el informe Doing Business del Banco Mundial. Esta publicación mide, para una gran cantidad de países, cuánto representan los impuestos en la rentabilidad normal de un comerciante. Para el caso de la Argentina señala que:
El impuesto a los Ingresos Brutos representa el 53% de la rentabilidad.
Las contribuciones patronales para la seguridad social el 29% de la rentabilidad.
El impuesto al Cheque el 17% de la rentabilidad.
Estos datos muestran que solo estos tres impuestos absorben toda la rentabilidad que un comerciante esperaría obtener de su actividad bajo condiciones normales. Si se suman el resto de los tributos, Doing Business estima que se llega al equivalente de aproximadamente el 106% de la rentabilidad normal. Es decir, bajo el actual sistema tributario sólo quienes logran una rentabilidad superior a la normal estarían en condiciones de cumplir con el pago de todos los impuestos y generar un excedente. Para quienes no tienen una posición dominante de mercado que les permita obtener una rentabilidad extraordinaria la única alternativa que les queda es operar en la informalidad.
Los problemas no se agotan en el nivel de los impuestos. La burocracia también provoca que una enorme mayoría de pequeños emprendimientos sean viables sólo si operan en la ilegalidad. El mismo estudio del Banco Mundial señala que abrir un negocio en Argentina lleva 25 días, obtener un permiso de construcción 1 año y hacer los trámites para pagar los impuestos consume 45 días al año, cuando en países avanzados abrir un negocio lleva 1 día, obtener un permiso de construcción 1 mes y los trámites para pagar los impuestos consume sólo 7 días al año.
Para terminar con las “Saladas” no alcanza con el accionar policial. Es fundamental crear un entorno regulatorio mas amigable y establecer un sistema impositivo más racional. Por abusivas y onerosas que sean las condiciones de las “Saladas”, terminan siendo menos confiscatorias que las obligaciones que impone el Estado. Los pequeños emprendedores toleran los costos económicos y humanos de operar en la informalidad porque peor es intentar hacerlo bajo el amparo del Estado. Por eso, los extorsionadores y criminales pueden obtener enormes beneficios y hasta se permiten contaminar al poder político.
Es auspicioso que la policía desmantele esos lugares de ilegalidad y someta a sus mentores a la justicia. Pero no será sustentable si no se baja sustancialmente el costo de trabajar y comerciar en la legalidad. Las “Saladas” son la demostración más cabal de la necesidad de contar con un Estado moderno, que gaste menos y administre mejor. Esta es la única vía para disminuir la presión impositiva, brindar servicios de calidad y, de esa manera, darle a la gente la opción de poder trabajar en la legalidad y con decencia.
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domingo, 25 de junio de 2017

Un día de furia. Por Enrique Guillermo Avogadro

“Y un horizonte de perros ladra muy lejos del río” Federico García Lorca

Debo pedir disculpas por la gran demora que se produjo en la remisión de mi nota anterior, debido a un problema en el motor de envío. Como recordará, lamenté en ella el lugar y la forma de la convocatoria, para el martes 20 y en Comodoro Py 2002, de una marcha ciudadana en reclamo de una Justicia independiente, seria y rápida.
Tal como dije que haría, concurrí y me llevé algunas sorpresas. La primera, el número de los asistentes; desde el llano resultó imposible calcularlo, pero una fotografía tomada por un dron permitió más tarde descubrir que la multitud colmaba totalmente la ancha avenida Py; además, en el momento en que emprendí la retirada, comprobé que muchas personas recién llegaban, como había sucedido el 1° de abril. La segunda, penosa, fue la casi total ausencia de jóvenes. Finalmente, el enorme compromiso que ha asumido una gran franja de la población frente al principal problema de nuestro sistema político: la corrupción, la ignorancia y la lentitud que afectan al Poder Judicial, salvo honrosas excepciones.
Muchos de los carteles que portaba la multitud hacían referencia al Juez Sergio Moro, de Curitiba, que ha logrado enviar a la cárcel a cientos de políticos y empresarios corruptos, incluyendo la invitación al magistrado para trasladarse a la Argentina. Me recordaron otros, que pude ver en las manifestaciones brasileñas a fines de 2015, que proponían a Mauricio Macri como candidato a presidente de nuestro vecino país.
Tengo la infantil esperanza que el mensaje de la calle haya llegado a los ojos y oídos de los magistrados, ausentes ese día del emblemático edificio, y los hagan tomar conciencia del riesgo personal que asumen al convertir a la República y a la Constitución en sendas cáscaras vacías. Mientras sigan garantizando la impunidad y fallando con arreglo a intereses bastardos, la Argentina no tendrá futuro alguno.
De todas maneras, sigo insistiendo en una nueva convocatoria a la ciudadanía para reunirnos un día de semana, en Plaza Lavalle, donde están las sedes de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, para elevar el tono de la protesta frente a quienes son los máximos responsables del desquicio. En la medida en que el lugar está en obras, que no terminarán antes de la feria de invierno, habrá que dejarla para los primeros días de agosto, cuando se reanuden las actividades judiciales.
Mientras la concentración del 20 se llevaba a cabo, Cristina presentó en sociedad a su nuevo “espacio” –el FUCK- con un show unipersonal y rodeada por los personajes más repudiados de la panoplia en que se exhibe la de la política local. Resultó un acto verdaderamente escuálido, en un estadio de fútbol pequeño, montado sobre la movilización de los masoquistas aparatos del PJ, al cual la ex Presidente excluyó a propósito de su armado; esa es la peor pesadilla de los intendentes que todavía la acompañan, porque los privará de usar las imágenes de Perón y Evita, la marchita y el escudo, tan caros al corazón de los más pobres.
Esta noche, finalmente se sabrá, sobre todo en territorio bonaerense, quiénes serán los candidatos que competirán en octubre por las bancas legislativas que entrarán en disputa, previo tránsito por las inútiles primarias de agosto. El día de furia se vivirá, mientras tanto, en el interior del Frente Unión Ciudadana Kirchnerista, cuando los casi cuarenta kapos que han jurado apoyar a Cristina en su tentativa de llevar a sus fieles a la Legislatura, vean cómo han quedado las listas verdaderamente importantes para ellos, es decir, cómo se integrarán sus respectivos concejos deliberantes.
La razón es simple, ya que de esos organismos depende la supervivencia del cacique que comanda el municipio. Si no quedaran conformes, la “traición” volverá a primer plano, como sucedió en 2015, cuando los punteros repartieron boletas cortadas, dejando fuera a la fórmula Anímal Fernández-Gabriel Mariotto.
En octubre, si bien es cierto que quienes pondrán más bancas en juego serán el kirchnerismo y el massismo, debido a que deberán renovar aquéllas que ganaron en 2011 y 2013, el país necesita confirmar que algo ha terminado, y que no existe riesgo inmediato de un retorno del populismo, el fantasma que espanta –al menos, hasta entonces- a los inversores, casi tanto como la inexistencia de una Justicia digna de tal nombre.
Que entre los interesados fieles de Cristina impera un cierto desánimo lo prueban los aullantes caninos que repudian un cambio en el tema de los derechos humanos tuertos que, presumen, se produciría a partir de un triunfo del oficialismo. Los máximos voceros de esos perros, encabezados por Horacio Verbitsky, se rasgan las vestiduras ante una eventual desfinanciamiento de los instrumentos de venganza que consiguieron durante el kirchnerismo, mientras denuncian una severa modificación en la postura estatal frente al drama de los 70’s; tal vez, estén previendo ya que, cuando la Corte Suprema deba volver a fallar en un caso de “2x1”, Carlos Rosenkrantz, Horacio Rosatti y Elena Highton de Nolasco resolverán sostener su impecable postura y, consecuentemente, que el adefesio legal votado casi por unanimidad para impedir su aplicación a los militares acusados de delitos de lesa humanidad es inconstitucional.
Hasta el momento, esa alteración no se percibe en la calle, ya que algunos jueces integrantes de la nefasta Justicia Legítima, siguen ordenando detenciones por hechos ocurridos hace más de cuarenta años y continúan los fallecimientos de ancianos militares en cautiverio. El caso más reciente y paradigmático fue el encarcelamiento de los extremadamente jóvenes oficiales que comandaron el operativo de rescate de un secuestrado en una “cárcel del pueblo”, cuyos custodios no hesitaron en asesinarlo cuando llegaron las fuerzas del orden y cayeron combatiéndolas; el hecho derivó en la tentativa de suicidio de un señor Coronel, que intentó dejar un mundo en el que la verdadera Justicia ha dejado de existir.
Pero no sólo aquí se cuecen habas. La reunión de la OEA que acaba de celebrarse en México se transformó en una vergüenza por obra y gracia de los países que se dicen campeones de los derechos humanos. La feroz tiranía de Nicolás Maduro, que ya ha matado a setenta y ocho personas en casi tres meses de protestas pacíficas, evitó la condena regional gracias a los votos negativos de Bolivia, Ecuador y Nicaragua, acompañados en esa deshonrosa actitud por las pequeñas naciones del Caribe que continúan recibiendo el petróleo que se ven obligados a regalarles los hambrientos y masacrados venezolanos.
No dudo de la victoria de Cambiemos en las elecciones de octubre, y exhorto fuertemente a los cobardes dueños del capital nacional a que, si no lo hicieron antes por miedo, empiecen a invertir en su país cuando eso ocurra. Si no lo hacen, si no apuestan al futuro, el retorno del populismo ladrón será una profecía autocumplida y la Argentina se habrá suicidado nuevamente.
Bs.As., 24 Jun 17
ENVIADO POR SU AUTOR 

viernes, 23 de junio de 2017

¿Cuándo estallará la superburbuja europea? Nick Giambruno

El nuevo presidente de Francia no puede mantener unida a la Unión Europea.
A principios de mayo, Francia eligió al atractivo globalista Emmanuel Macron. Su victoria dio un impulso a corto plazo a la UE, aunque no cambió los problemas esenciales del megaestado artificial de Europa.
Doug Casey está de acuerdo:
La UE se construyó sobre arenas movedizas, condenada al fracaso desde su inicio. La idea estaba condenada porque los suecos y los sicilianos son tan diferentes entre sí como los polacos y los irlandeses. Hay diferencias lingüísticas, religiosas y culturales y grandes diferencias en los niveles de vida.
Las construcciones políticas artificiales nunca duran. La UE es buena para las “élites” en Bruselas, no tanto para el ciudadano medio.
Entretanto, hay una fuerza centrífuga incluso dentro de estos países europeos. En España, vascos y catalanes quieren independizarse y los escoceses quieren hacer que Reino Unido esté algo menos unido.
Tenemos que recordar que antes de Garibaldi Italia era un mosaico de pequeños ducados y principados en el que cada uno hablaba su propio dialecto del idioma italiano. Y lo mismo pasaba en lo que ahora es Alemania antes de Bismarck en 1871.
Hay más posibilidades en el futuro de que los países que permanezcan en Europa se dividan frente a que se integren artificialmente.
Creo que es imposible que la Europa de mañana se parezca en algo a la imagen siguiente.
Una visión absurda de Europa.
Es mucho más probable que Europa se divida y acabe pareciéndose al mapa siguiente. Éste muestra cómo sería Europa si tuvieran éxito todos los actuales movimientos separatistas.

Europa si todos los movimientos separatistas actuales tuvieran éxito.
Ahora mismo, Italia es el eslabón más débil de Europa
Italia tiene uno de los gobiernos más endeudados del mundo. Tiene una deuda por encima de los 2400 millones de dólares. Su relación deuda-PIB se dirigir al 130%. (Por comparar, la relación deuda-PIB de EEUU es del 104%).
Pero la situación es en realidad mucho peor.
El PIB mide la producción económica de un país. Sin embargo es enormemente engañoso. Los economistas ortodoxos consideran el gasto público como positivo cuando calculan el PIB. Una aproximación más honrada lo consideraría como muy negativo.
En Italia, el gasto público asciende a más del 50% del PIB. Si eliminamos esto del cálculo, sospecho que veremos lo desesperadamente insolvente que es realmente el gobierno italiano.
En otras palabras, Italia está arruinada.
No veo cómo podría obtener el gobierno italiano lo suficiente en impuestos a la parte productiva de la economía para pagar alguna vez lo que ha tomado prestado.
Entretanto, los bonos del gobierno italiano están en una superburbuja
Actualmente ofrecen rendimientos cerca de su mínimo histórico. (Cuando suben los precios de los bonos, bajan los rendimientos de los bonos).
El equivalente a un billón de dólares en bonos italianos tiene en realidad rendimientos negativos.
Es una situación extraña y perversa.
Prestar dinero al quebrado gobierno italiano conlleva enorme riesgos. Así que los rendimientos sobre los bonos del joven italiano deberían estar cerca de máximos históricos, no de mínimos históricos.
Los rendimientos negativos no podrían existir en un mercado libre. Solo son posibles en la actual economía de “Alicia en el país de las maravillas” creada por los banqueros centrales.
Veréis, el Banco Central Europeo (BCE) está imprimiendo dinero para comprar bonos del gobierno italiano uno tras otro. Desde 2008, el BCE y los bancos italianos han comprado más del 88% de la deuda pública italiana, según un estudio reciente.
Esto es asombroso. Significa que sistema financiero de Italia depende completamente de la impresión de dinero del BCE.
Los bonos del gobierno italiano están, sin duda, en el territorio de una superburbuja. No tardará mucho en aparecer un alfiler que pinche esta burbuja y… estalle.
Esto podría pasar pronto.
Este mismo mes, la agencia de calificación de crédito Fitch degradó la clasificación de crédito de Italia de BBB+ a BBB.
Y Mario Draghi, el jefe del BCE, anunció recientemente que después de cinco años de impresión maníaca de dinero por fin ha logrado su equivocado objetivo del 2% de inflación.
Casey continúa:
La inflación es una de las palabras peor utilizadas, pocos siquiera piensan acerca de su significado real. ¿Qué es inflación? “Bueno, son precios subiendo”. No, no lo es. Decir eso es confundir causa y efecto. Inflación es un aumento en la oferta monetaria. Se infla cuando la oferta monetaria aumenta en más de lo que aumenta la riqueza real.
Los precios aumentan como consecuencia de esto. La gente ha olvidado eso. Hoy la inflación parece venir de la nada, como una tormenta repentina. Sin causa. Salvo que se culpe al carnicero, o al panadero, o a una malvada empresa petrolera. Nadie piensa nunca que es un banco central (la Fed en EEUU) el que realmente crea más dinero y causa inflación.
Habréis escuchado que los bancos centrales están intentando crear un poco de inflación porque, dicen, “un poco de inflación es bueno”. No, incluso un poco de inflación es mortalmente venenoso. El ahorro es la base de la creación de capital.
La gente que dice que un poco de inflación es bueno es gente loca y peligrosa.
Ahora que el BCE ha llegado a su objetivo de inflación de 2%, Alemania y otros países de la UE están empujando al banco central a dejar de imprimir tanto dinero.
Es lo último que quiere el gobierno italiano. Recordad que el BCE compra muchos bonos del gobierno italiano con esos euros recién imprimidos.
Si el BCE deja de comprar bonos del gobierno italiano, ¿quién lo hará? La respuesta es nadie. Los bancos italianos ya están completamente saturados de bonos públicos.
Alemania quiere que se detenga la impresión de dinero. Italia quiere que continúe.
Pero como el BCE ha alcanzado su objetivo declarado de inflación y Alemania tiene unas elecciones cruciales este mismo año, creo que Alemania se impondrá. Son noticias muy malas para el gobierno y el sistema bancario de Italia.
Una vez desaparezca el BCE (el único gran comprador), los bonos públicos italianos se desplomarán y los tipos aumentarán.
Al gobierno italiano pronto le será imposible financiarse.
Los bancos italianos (que ya son insolventes) se verán diezmados. Tienen un total estimado de 235.000 millones de euros en bonos del gobierno italiano. Así que el inminente desplome de los bonos golpeará duro en sus balances.
Se está preparando un estupendo descarrilamiento.
Creo que pronto veremos una crisis completa en Europa.
¿Por qué deberían preocuparse los estadounidenses o cualquiera fuera de Europa?
Es fácil.
La UE es la mayor economía del mundo.
El euro es la segunda divisa más utilizada en el mundo.
Caos financiero en Europa significa caos financiero en todo el mundo.
El Financial Times comentaba lo que ocurriría si la UE colapsara: “Probablemente llevaría a la sacudida económica más violenta de la historia, empequeñeciendo la quiebra de Lehman Brothers de 2008 y el crash de 1929 de Wall Street”.
Una crisis en Europa enviaría una señal letal de aviso a todas las divisas y bolsas del mundo. A esta podría seguirle una confusión política sin parangón, mucho peor que la de 2008.
FUENTE: http://www.miseshispano.org/2017/06/cuando-estallara-la-superburbuja-europea/
DESDE MISES HISPANO

United Kingdom: Hung parliament fuels hopes of softer Brexit as negotiations begin in earnest

Resultado de imagen para inglaterraThe result of the 8 June general election, which saw Theresa May’s Conservative Party lose its absolute parliamentary majority and be forced to lean on the Democratic Unionist Party (DUP) in order to govern, has likely increased the probability of a slightly softer exit from the European Union.
The shock result has changed the balance of forces within British politics; the Prime Minister arguably didn’t receive a clear mandate from voters to pursue her vision of Brexit, which involved prioritizing a curtailment of European immigration. At the same time, the pro-EU Chancellor Philip Hammond, who before the election was widely considered to be about to lose his job, has remained in his post and emerged fortified. At the recent Mansion House speech, the Chancellor called for a “comprehensive agreement for trade in goods and services” and highlighted the importance of brokering a transitional arrangement before a final trade deal is struck, contrasting starkly with the Prime Minister’s past remarks that “no deal is better than a bad deal”. The Labour Party, which has also been reinvigorated by the election and now has greater clout in Parliament, is in favor of placing greater emphasis on establishing strong trading links with the EU; party leader Jeremy Corbyn has repeatedly called for a “jobs first” Brexit.
British firms have also become emboldened since the election, with five business organizations recently arguing in a joint letter for tariff-free trade in goods, “minimal” customs formalities, harmonized regulations and the easy transfer of labor between the island and the continent. The letter also underlined the vital importance of an interim deal, in order to anchor confidence in the economy and provide greater forward visibility to companies operating in the UK. Any Brexit agreement which focuses more on trade integration than quashing immigration is likely to be beneficial for the British economy, which is highly interconnected with the rest of the European Union and relies on foreign labor to plug skill gaps in the UK labor market.
A transitional arrangement is likely to be all the more necessary, given that the UK and EU negotiating teams agreed at the first formal Brexit meeting on 19 June to hammer out the terms of separation before discussing commercial relations. This leaves precious little time to finalize a trade deal before the UK leaves the EU in March 2019. Although there is likely to be substantial common ground on the issue of citizens’ rights, agreeing on a financial exit settlement could prove more arduous. The longer talks on the exit terms drag on for, the more likely it becomes that firms will deter investment in the UK and enact contingency plans to move some operations to the continent. This would have a detrimental effect on domestic demand, which is already looking shaky due to higher inflation dampening private consumption.
Although the election has caused the pendulum to swing slightly away from clamping down on immigration towards ensuring more frictionless trade, the UK is still on course to leave both the Single Market and the Customs Union. The Conservative Party has been clear in this regard, and although the Labour Party and the DUP have been slightly less forthcoming, neither party is proposing that the UK remain a part of either structure. This would inevitably lead to the reestablishment of some form of tariff and non-tariff barriers between the UK and the EU, however limited, which would reduce British economic activity and hamper export-oriented firms.
On the domestic front, the election result hasn’t resulted in a significant shift in policy making. The Queen’s Speech on 21 June, which sets out the government’s legislative agenda for the next two years, made clear how much of Parliament’s time will now be occupied by Brexit; no fewer than 8 of the 27 bills presented were Brexit-related, with no new significant domestic tax and spending commitments. As Chancellor Philip Hammond recently reiterated in the Mansion House speech, the government remains committed to eliminating the budget deficit by the middle of the next decade.
One key question, which could affect both Brexit negotiations and domestic policy decisions, is whether the new government will be able to go the distance. The agreement between the Conservatives and the DUP has yet to be finalized, and it isn’t certain whether the deal will resemble a mere “confidence and supply” arrangement or a full-blown coalition. The former, which would involve the DUP backing the government in no-confidence votes and supporting key legislation, could prove more unstable. In addition, there are already doubts over how long Theresa May can continue as leader of the Conservative Party. A change of leader midway through the parliament could possibly lead to another general election, heaping more uncertainty onto an already highly shaky political panorama and unnerving investors.The Central Bank expects the economy to expand 2.0% in 2017 and 1.6% in 2018. This month, FocusEconomics’ panelists have upgraded their GDP projection for 2017 and our Consensus Forecast now foresees 1.7% growth—unchanged from last month’s estimate. The Consensus Forecast shows GDP expanding 1.3% in 2018.
Author: Oliver Reynolds, Economist

Fuente: http://www.focus-economics.com/countries/united-kingdom/news/politics/hung-parliament-fuels-hopes-of-softer-brexit-as-negotiations
ENVIADO por Focus Economics - (www.focus-economics.com)- Barcelona España

jueves, 22 de junio de 2017

Los pilares de la sucesion politica en Cuba. Por Pedro Roig



ENVIADO DESDE VENEZUELA

¿Estamos invirtiendo en el fin de la humanidad?

alt_textAd portas de coronar a la primera empresa trillonaria del mundo y al primer trillonario de la historia.
Ambos casos provienen de la industria tecnológica – la empresa es Apple Inc (AAPL) y el trillonario es Jeff Bezos, dueño de Amazon (AMZN).
Eso no es coincidencia.
Las tecnologías emergentes, que se veían como fantasía hace una década, se están convirtiendo en realidad rápidamente. Y en el proceso, se están generando enormes cantidades de riqueza.
Claramente, como inversores, no podemos quedarnos debajo de esta bonanza histórica ¿verdad?
O mejor dicho, no debemos ¿o no?
Una dosis de moralidad para el mundo Tech
“El internet y la tecnología en general, sólo nos han dado nuevas plataformas para que la ira, lujuria, gula, avaricia, vanidad, soberbia y pereza” – Mike Dover, Dante’s Infinite Monkeys: Technology meets de 7 Deadly Sins.
En efecto, la tecnología se ha transformado en el epicentro de la creación de riqueza en los mercados. Pero nadie se ha detenido a pensar que no toda la tecnología – y por lo tanto, no todas las ganancias que provienen de ella- son buenas.
Dicho de otra manera: ¿existe la tecnología malvada?
Antes de que me tomes por un loco apocalíptico, considera que soy un inversor experto en tecnología y venture capitals.
Mi trabajo depende de encontrar oportunidades de inversión en nuevas tecnologías. Por lo tanto, me estoy disparando en los pies con lo que estoy diciendo.
Eso quiere decir que al convencerte de que la tecnología a veces es mala, estoy poniendo en riesgo mi fuente laboral.
Por otro lado, recuerda que “malvado” no es necesariamente algo tan grave.
La RAE define la palabra malvado implemente como “aquello que provoca daño”.
Si tomamos eso en cuenta, mi argumento cobra más sentido. Existe la tecnología que causa daño. Algunas de manera explícita, otras de forma solapada.
Pero si aún dudas de la noción de que no toda la tecnología es buena para la humanidad, deberías tomar en cuenta las palabras de expertos mucho más inteligentes que yo, que nos advierten sobre uno de los nichos más prometedores del mundo Tech hoy en día: la inteligencia artificial.
El famoso físico Stephen Hawkings declaró en BBC que “el desarrollo de la inteligencia artificial podría representar el fin de la raza humana”.
Mientras tanto, el multimillonario genio loco de Tesla, Elon Musk, ha comparado la inteligencia artificial con “invocar al demonio”, calificando a esta tecnología como “una amenaza contra el ser humano”.
¿Invertirías en el demonio, o en la destrucción de la raza humana? E incluso si lo hicieras, de qué te serviría si ya no existiría un mundo donde vivir…
Sus posturas son radicales, es verdad. Pero en el otro extremo, están quienes piensan que la tecnología no puede ser malvada, porque es sólo una herramienta. Al igual que el dinero, los avances tecnológicos son amorales, y sólo sirven para hacer el bien o el mal, dependiendo de quién la utilice y para qué.
Eso es cierto, pero con una salvedad: todas las herramientas – incluida la tecnología – tienen un propósito esencial, y por lo tanto, una moral implícita, que es cumplir ese objetivo y no otro.
Por ejemplo, una silla de ruedas está diseñada específicamente para ayudar a una persona, y una Ametralladora AK-47 fue creada para matar personas. No podemos separar la naturaleza bondadosa de la silla, ni la naturaleza destructiva de la Metralleta.
¿Por qué te estoy contando esto? Porque se está transformando en un tema urgente para cualquier inversor tech.
El mercado sin margen de error
Nos encontramos en una década en donde todos los ingredientes apuntan hacia una innovación acelerada y una agudización en la curva de adopción de nuevas tecnologías.
La mayor capacidad de procesadores, la miniaturización de microchips, almacenamiento en la nube entre otros, están cambiando rápidamente no sólo el mundo, sino la forma en la que nosotros nos relacionamos con él.
Mira esto:

En el pasado, las nuevas tecnologías solían demorarse décadas en alcanzar una penetración de mercado del 25%. Hoy les toma menos de 5 año. Indudablemente, estos plazos seguirán bajando en el futuro.
¿Qué quiere decir eso?
Nuestros antepasados tenían tiempo de digerir y procesar el potencial de una innovación tecnológica, porque estos avances tomaban tiempo antes de insertarse en sus vidas cotidianas.
Pero hoy, vivimos en un mundo en donde las nuevas tecnologías se adoptan con tanta rapidez que nos impiden evaluarlas desde un prisma ético, moral o de conveniencia para la humanidad.
Por algo periódicamente aparecen artículos en publicaciones de vida saludable, que advierten sobre los peligros de la TV, el uso de smartphones y otros dispositivos.
¿Por qué esas contraindicaciones no se evaluaron antes de lanzar el producto? Simplemente porque el tiempo no lo permite.
Una vez que una innovación tecnológica gana terreno, es imposible detenerse a pensar si es conveniente o no…simplemente penetra el mercado y se instala.
Si tomamos ese argumento y lo aplicamos a la inteligencia artificial, implica que una vez que exista un robot que piense por sí mismo y decida de manera autónoma, no habrá manera de parar la revolución y la humanidad estaría condenada de manera inmediata.
El desafío moral - financiero de la tecnología
Para ser claros, no estoy escribiendo hoy para protestar contra el progreso de la ciencia. Sencillamente planteo el desafío de evaluar la moralidad detrás de cada innovación antes de que sea demasiado tarde.
Desde ahora en adelante, vamos a tomarnos el tiempo en esta vitrina para explorar estos problemas morales en un montón de tecnologías emergentes – incluyendo la inteligencia artificial, drones, robotica, criptomonedas, realidad virtual, ciber seguridad e incluso genética.
Mientras los medios financieros tradicionales sólo consideran el poder de ganancias de estos avances tecnológicos, nosotros también nos enfocaremos en las amenazas que presentan, y las oportunidades de mejorar nuestra vida.
Esto implica que, en próximas columnas, estaremos recomendando también compañías que tendrán que ser filtradas por tu propia moral para invertir en ellas, y con esto no nos referimos a negocios ilegales, sino a innovaciones tecnológicas que, desde tu punto de vista o el mio, podrían considerarse nociva para la humanidad.
Con algunas no estarás de acuerdo, con otras yo mismo no estaré de acuerdo, pero como dijo Marvin Minsky, co fundador del laboratorio robótico del MIT de Harvard: “Nunca se entiende completamente algo si se analiza sólo desde el punto de vista propio”.
La meta no es concluir de manera definitiva si una inversión tecnológica es moral o no, el objetivo es impulsar ese ejercicio mental y mantener ese músculo del discernimiento de inversión bien trabajado.
Quizás te estés preguntando ¿Y las inversiones, y el dinero cuándo?
Tranquilo, seguirás recibiendo oportunidades ganadoras en el rubro de las nuevas tecnologías.
Pero a la hora de analizar el potencial de estos avances, y por lo tanto la posibilidad de ganancias que representan, tendremos que considerar el valor moral que ese producto tendrá para el mercado…porque terminará impactando el precio de sus acciones, nos guste o no.
Recuerda que, cuando se trata de mercado tecnológico, no somos sólo inversores, también consumidores. El 40% de los inversores de Morgan Stanley no son sus clientes – lo sé porque trabajé años allí-.
Pero te aseguro que el 99,9% de inversores en Facebook tiene cuenta en esa red social, o whatsapp en su teléfono.
El punto es: tenemos la habilidad y la responsabilidad como inversores de impactar el mañana. Nuestro dinero terminará decantando la balanza a favor o en contra de las nuevas tecnologías que podrían salvar a la humanidad o condenarlas.
Es momento de hacerse cargo de ese poder y, al mismo tiempo que ganamos dinero, empujar la nave en la dirección correcta.
Eso es inversión tecnológica sustentable en todas sus letras.
Nos vemos en el futuro,

Louis Basenese
Para El Inversor Diario

No hay que defender la industria nacional. Por Ivan Carrino

Por ser el padre del liberalismo, muchos creen que Adam Smith defendía a capa y espada a los empresarios.
Sin embargo, el lúcido pensador escocés advertía, ya en 1776, que:
“las personas de un mismo ramo comercial rara vez llegan a reunirse sin que la conversación termine en una conspiración contra el público, o en alguna maquinación para elevar los precios”.
Los empresarios no son ni buenos ni malos, pero como cualquier otro ser humano, están interesados en maximizar su bienestar individual. Si eso implica vulnerar los intereses de terceros, que así sea. De aquí la importancia que Smith, así como toda la tradición liberal posterior a él, le asignó a la competencia inherente a la economía de mercado.
En nuestro país, sin embargo, la advertencia de Smith sigue vigente. La opinión pública muestra una excesiva preocupación por el desempeño de la llamada “industria nacional”. Esto es aprovechado por los industriales, para avanzar en una agenda intervencionista que genera beneficios para ellos, pero a costa de todos los demás.
Las alarmas encendidas por el desempeño de la manufactura son algo contradictorias. En 2014, cuando el sector se contrajo 4,9% (VBP-INDEC), nadie ponía en duda el carácter industrialista del gobierno de Cristina Fernández. En 2016, cuando la caída fue del 4,8%, el clamor popular en contra de la “desindustrialización” fue ensordecedor.
Otra cuestión a tener en cuenta es que la mirada sesgada pro-industria no tiene mucho sentido hoy. Si bien en su momento se habló de países “industrializados” como sinónimo de “desarrollados”, en la actualidad los países donde mejor se vive tienen un sector manufacturero inferior al 25% del PBI. Los servicios explican cerca del 70%.
En Estados Unidos, la industria representaba el 29,4% del PBI en 1947, mientras que hoy representa solo el 13,8%. En ese período, la riqueza de los estadounidenses se multiplicó nada menos que por cuatro.
Este es el punto fundamental de nuestro análisis: lo relevante para que mejore la calidad de vida de la gente, no es el avance de un sector particular, sino de toda la producción. Y para ello no se necesitan “políticas activas” o proteccionismo, sino libertad económica.
Es totalmente insignificante si lo que se produce son bienes materiales o servicios. Si la economía crece, la prosperidad aumenta y se reduce la pobreza.
La agenda de los industrialistas implica restringir el comercio, otorgar subsidios y privilegios especiales. Todas estas “ventajas” las paga el consumidor, con precios más altos, y toda la economía, con una tasa menor de crecimiento.
Si el gobierno quiere cambiar en serio, tiene que abandonar por completo la idea de defender una industria nacional.
La industria ya está grande. Que compita sola, como hacemos todos.
Saludos,
Iván Carrino*
Para CONTRAECONOMÍA

lunes, 19 de junio de 2017

Manejo arbitrario de pensiones perpetúa las inequidades

Ante las evidencias de irregularidades en la masiva distribución de pensiones sin aportes por invalidez, el gobierno inició un proceso de revisión que generó mucha polémica. Cuando se otorga una pensión a quien no es inválido automáticamente se lo condena a la dependencia crónica del asistencialismo ya que tiene prohibido trabajar en la formalidad. En lugar de suspender la revisión, lo pertinente es mantenerla pero acompañada de instrumentos más eficaces de inserción laboral.
Las pensiones no contributivas por invalidez son prestaciones que se les otorga a personas que no realizaron aportes a la seguridad social, presentan un grado de discapacidad laboral superior a 76% y no disponen de ingresos o bienes que permitan la subsistencia de su grupo familiar. Se tramitan en el Ministerio de Desarrollo Social nacional y para obtenerlas se requiere un Certificado Médico Oficial expedido por un profesional de hospital público. Son incompatibles con un empleo formal, tanto asalariado como por cuenta propia.
Entre los años 2000 y 2015 se otorgaron más de un millón de estas pensiones. El grueso de este aumento se dio entre los años 2009 y 2014 cuando se incrementaron a razón de 130 mil por año. Actualmente, las personas subsidiadas con una pensión sin aportes por invalidez laboral representan el 2,6% de la población total.
Al considerar la distribución de pensiones por provincias se puede indagar sobre manejos discrecionales en su asignación y también sobre su impacto en el funcionamiento del mercado de trabajo. Según información del Ministerio de Desarrollo Social se observa que:
En 3 provincias (Santiago, Formosa y Chaco) el 8% de la población recibe una de estas pensiones por invalidez laboral y la tasa de inactividad laboral es del 41%.
En las 9 provincias que le siguen el 5% de la población recibe una pensión sin aportes por invalidez laboral y la tasa de inactividad laboral es de 29%.
En las 12 provincias de menor incidencia de estas pensiones el 2% recibe una pensión por invalidez y la tasa de inactividad laboral es de 24%.
Estos datos confirman las sospechas sobre discrecionalidad y fraudes. No hay una conformación de la población tan diferente como para justificar provincias con tasas de invalidez 4 veces superior a otras. Por otro lado, que en la mitad de las provincias entre el 3% y el 8% de la población tenga una incapacidad laboral por impedimento físico sólo podría explicarse por catástrofe natural o una guerra, considerando además que a estas personas hay que sumarles los inválidos laborales que reciben pensiones contributivas. No habiendo mediado ninguno de estos factores, es claro que las pensiones por invalidez, al igual que muchos otros programas asistenciales, fueron administradas de manera rudimentaria y con escaso apego al cumplimiento de las normas.
Pero, además, los datos muestran una estrecha asociación entre proporción de la población que cobra pensión por invalidez y la incidencia de la inactividad laboral. Es decir, a mayor tasa de pensiones sin aportes por invalidez, mayor tasa de inactividad laboral. Esto reflejaría que se procuró beneficiar con la distribución discrecional de pensiones sin aportes a las zonas más postergadas donde prevalecen bajas tasas de actividad laboral. Pero la realidad es que se contribuyó a perpetuar la pobreza y el atraso. Al otorgarle una pensión por invalidez a una persona que puede trabajar, además de inducirla a cometer un ilícito, se la condena a perpetuidad a no poder ingresar a la formalidad laboral. El Estado, en lugar de apoyarlos para que tengan la oportunidad de ser artífice de su propio progreso en base a su trabajo, promueve la ilegalidad y la dependencia crónica del asistencialismo. Seguramente que esta estrategia genera dividendos electorales a sus ejecutores, pero es a costa del atraso y la pérdida de dignidad de las personas.
Más allá de los errores cometidos por el actual gobierno, el proceso de revisión de las pensiones no debe desactivarse. Previamente es fundamental diferenciar situaciones y diagramar políticas acompañantes. Para las personas que no son inválidas pero están en situación de vulnerabilidad social es necesario poner a disposición otros programas que faciliten el acceso a un empleo asalariado o como cuenta propia. Para quienes sufren una invalidez, repensar las reglas y las formas de constatación que permitan una razonable evaluación de su situación socioeconómica.
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Mareando la Perdiz. Por Enrique Guillermo Avogadro

"La mente es como un paracaídas. Sólo funciona si la tenemos abierta". Albert Einstein

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La sociedad tiene la legítima y justificada certeza de que el Poder Judicial, en especial el fuero federal domiciliado en Comodoro Py, le está mareando la perdiz, como reza el famoso dicho. Hace muchos, muchos años que es sabido que los magistrados encargados de investigar y, en su caso, castigar la corrupción sólo actúan cuando los denunciados pierden el poder; mientras tanto, y de eso puede contar mucho Lilita Carrió, los expedientes duermen en los cajones de los escritorios, a la espera de tiempos mejores para vender sus resultados al mejor postor.
A partir de diciembre de 2015, cuando quedó expuesto el monstruoso saqueo al que fue sometido el país por obra y gracia del matrimonio Kirchner, que organizó y comandó una gigantesca asociación ilícita para concretar el mayor latrocinio de su historia, se esperaba que los procesos adquirieran velocidad. Sin embargo, la ciudadanía asiste expectante a procedimientos cinematográficos –se llegó al extremo de perforar el suelo de la Provincia de Santa Cruz en busca de supuestos tesoros enterrados- que obtienen grandes titulares en la prensa y que, al día siguiente, son tapados por la aparición de nuevos escándalos, sin que los resultados concretos, entendidos como la detención de los delincuentes, aparezcan.
Los emblemáticos casos de los hoteles y de los inmuebles patagónicos, ahora agravados por el descubrimiento del Waldorf, son motivo de causas judiciales que tienen más de diez años de trámite, y su rol en los retornos de las coimas de la obra pública ha quedado demostrado más allá de toda duda. Pero, a diferencia de lo que sucede en Brasil, nadie ha ido preso por eso, y los autores y cómplices de tantos delitos no sólo siguen dando vueltas como pollos al spiedo sino que hasta se dan el lujo de viajar al exterior, dar cátedra de populismo y reírse a carcajadas de todos nosotros, mientras inscriben sus candidaturas al Congreso para obtener los salvadores fueros.
Los jueces federales realizan aparatosos allanamientos con anuncios previos y demoras que garantizan que los papeles y las pruebas desaparezcan o se adulteren, y ni siquiera cuando esas situaciones son confirmadas por filmaciones (como fue en “La Rosadita”, donde todos vimos por televisión cómo se llevaban alegremente bolsos y hasta computadoras) se activan las alarmas mentales que disparan acciones inmediatas. Así, ese ilusionismo malabar que realizan los magistrados aparece como un eficiente (hasta hoy) modo de adormecer la indignación popular.
Pero, claro, el abuso de ese proceder ha producido un hartazgo en la sociedad, que ha tomado conciencia de lo inerme y abandonada que se encuentra frente a la corrupción que la empobrece, la inseguridad cotidiana que la asesina y, sobre todo, a los abusos de poder del Estado y de quienes disponen de las influencias necesarias para torcer la realidad a su favor.
Muchos de los votantes de Cambiemos están hoy injustamente desilusionados por la presunta inacción del Gobierno, aunque éste poco pueda hacer al respecto sin obtener el acuerdo de otras fuerzas políticas en el Congreso; y sabemos cuántos legisladores, actuales y futuros, verían comprometidas su libertad y su fortuna si alguna de las posibles acciones prosperara. Baste recordar lo sucedido con el delincuente Juez Eduardo Freiler en el Consejo de la Magistratura o con la Procuradora General, Alejandra ¡Giles! Carbó, cuyo desplazamiento aún no ha logrado.
La más clara confirmación de esa generalizada certeza es la invitación a dos concentraciones –una, para esta misma tarde y, la otra, para el 20- frente a Comodoro Py 2002. No concuerdo con ellas por dos razones: la primera, su localización: la zona del puerto de Buenos Aires es complicada para llegar y para volver y, en ambos casos, no habrá nadie en los tribunales esos días, o sea, se protestará frente a un edificio vacío; la segunda, por la ineficiente y contradictoria difusión a través de las redes sociales, que garantiza el fracaso.
Mi propuesta, por el contrario, es realizar, con una grande y unívoca convocatoria previa, una manifestación en día hábil y a principios de julio en la Plaza Lavalle -y en las equivalentes de todo el país-, ante la cual se encuentran las sedes de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura federal, cuyos integrantes deben ver y oír nuestros reclamos por ser los máximos responsables del desquicio que afecta al Poder Judicial.
En otro ámbito, el de la política, también nos están mareando la perdiz. La yunta Massa-Stolbizer aparece como inexplicable, tanto como la postura de Martín Lousteau, por ejemplo. Sobre la crisis del peronismo, lo mejor que he leído fue escrito el jueves por Carlos Pagni en La Nación (https://tinyurl.com/y7o7ond), quien explicó claramente qué significaba la formación del F.U.C.K. (Frente Unidad Ciudadana Kirchnerista) que presentó Cristina Fernández como nuevo instrumento electoral, dejándolo afuera con su historia, sus símbolos y hasta su famosa marchita; a la luz del documento fundacional dado a conocer el miércoles por la viuda de Kirchner, cabe preguntarse si, tal vez tanto como mentirosa compulsiva, no está rematadamente loca; porque, en términos normales, nadie puede negar a tal extremo los hechos comprobados y, sobre todo, cuál fue su verdadera herencia y cuánto ha perjudicado ésta al país.
En relación a la muerte de la señora Ernestina Herrera de Noble, producida esta semana, debo reconocer que soy tan iluso que, en algún momento, esperé que la ex Presidente y ese teórico ícono de los derechos humanos, Estela Barnes de Carlotto, tuvieran algún rasgo de decencia y, aunque fuera post mortem, le pidieran disculpas por la horrorosa persecución y el injustificable acoso de los que, conjuntamente con sus hijos, fuera objeto durante más de ocho años.
Cristina Kirchner apoyó la denuncia de apropiación de sus hijos que había formulado la jefa de las Abuelas de Plaza de Mayo contra la directora de Clarín, y llegó a amenazar con recurrir a tribunales internacionales si la acusada no era condenada aquí. La comprobada falsedad de la denuncia no resultó óbice para que la persecución continuara por años, como un arma más en la guerra contra la prensa que el kirchnerismo había desatado en 2008, a raíz de su posicionamiento frente a la demencial tentativa gubernamental de destruir al campo, que tanto nos costó a los argentinos.
Si bien vivimos una democracia representativa, nuestros derechos ciudadanos se extienden más allá del mero hecho de votar cada dos años. Debemos expresarnos, como lo hicimos pacífica y masivamente el 1° de abril, esta vez para decir a los jueces: ¡se acabó!; que deben cumplir con la ley y que llegó la hora de poner punto final y definitivo a su nefasto proceder que, sin dudas, actúa como una barrera infranqueable para nuestra transformación en una nación seria y desarrollada. Sólo de nosotros depende lograrlo.
Bs.As., 17 Jun 17
Enrique Guillermo Avogadro - Abogado

ENVIADO POR SU AUTOR

domingo, 18 de junio de 2017

Una oda al dólar barato

Felipe RamírezPor Federico Tessore
Buenos Aires, Argentina – Algo extraño está ocurriendo en la frontera. Los argentinos, en masa, visitan Chile y arrasan con sus comercios. Hoy el deseo de los argentinos no parece ser conquistar Chile… pero sí comprar todos sus bienes.
Vamos a las cifras:
En 2016 llegaron a Chile 2,9 millones de argentinos. En 2017 se espera que esta cifra llegue a 4 millones.
La mayoría de estas personas viaja a comprar.
Según el diario El Cronista las compras minoristas de argentinos en territorio chileno sumaron US$ 830 millones (unos AR$ 13.200 millones) el año pasado, solo contabilizando aquellas con tarjetas de crédito y débito.
Y según un informe de la Cámara Nacional de Comercio, Servicio y Turismo de Chile, las compras argentinas en el país vecino aumentaron 80% en 2016 versus 2015.
¿Por qué ocurre esto?
El gran inversor argentino Eduardo Costantini, hoy en la lista de las personas más ricas del mundo elaborada por la revista Forbes con un patrimonio de US$ 1.000 millones, parece tener la respuesta. Así lo cuenta el diario El Cronista:
“El dólar debería estar en $20, pero advirtió que ‘no va a ocurrir’. ‘El tipo de cambio está atrasado, lo que genera un efecto colateral en el gasto público’, planteó el empresario. En tanto, indicó que como consecuencia estamos promoviendo el gasto en el exterior”.
Como ves, la respuesta es muy simple. El dólar está barato en la Argentina, por lo tanto, a la hora de comprar bienes nos conviene viajar y comprar afuera.
Ahora, ¿se puede mantener esto por mucho tiempo?
En el Capítulo 2 de El Libro Negro del Dólar, el libro que publiqué un par de meses atrás, explico porque esto no puede ocurrir.
Vamos a un ejemplo:
Supongamos que el tipo de cambio de la Argentina y Chile es de 1 peso argentino cada 40 pesos chilenos. De este modo, si un Smart TV en nuestro país cuesta AR$ 10.000, en Chile debería costar CLP$ 400.000.
Ahora de golpe vamos a Chile y nos encontramos con que el televisor vale sólo CLP$ 300.000 en lugar de los CLP$ 400.000 que debería valer si las monedas estuvieran equilibradas.
Esto significa que en Chile un televisor cuesta 25% menos que en Argentina y hay dos posibilidades que explican esta situación:
1 – Los fabricantes chilenos son muy eficientes, producen y venden con menores costos. Lo que les permite cargar menores precios.
2 – No hay diferencias en los costos de producción del mismo producto, pero el tipo de cambio real entre Argentina y Chile no sería $ 40 (CLP) por cada peso argentino.
En esta última posibilidad, esto quiere decir que el peso argentino debería depreciarse un 25% para ubicarse en los CLP$ 30 por cada uno de los nuestros.
¿Cómo se daría este proceso?
De una forma muy simple e intuitiva. Si el comercio entre Chile y Argentina fuera totalmente libre, cada vez más argentinos comprarían televisores en Chile. Nadie los compraría en Argentina, ya que en Chile están un 25% más baratos.
Al hacer esto habría más demanda por la moneda chilena y menos demanda por de la moneda argentina. Por la simple ley de la oferta y la demanda, esto provocaría una depreciación de la moneda en argentina en términos de moneda chilena. Y de esta forma el tipo de cambio pasaría de $ 40 (CLP) a $30 (CLP).
De ser así, sería un proceso natural en el cual el mercado se encargaría de corregir esa distorsión de precios.
Por supuesto, claro, si hubiera total libertad de comercio entre un país y otro…
Sin embargo, sabemos que no existe libertad absoluta a la hora de comerciar, por lo que en la práctica nunca se va a llegar a una convergencia absoluta. Pero también aprendimos muy bien los argentinos que las distorsiones se pueden detener por un tiempo limitado, pero nunca para siempre.
Tarde o temprano explotan y se “solucionan”. Nuestra historia económica nos dio decenas de ejemplos de ese tipo. Y cuando estos procesos están relacionados al dólar, generalmente podemos ver una correlación con esta teoría de la “Paridad de Poder Adquisitivo”.
Si te interesa este tema, no dejes de leer el capítulo 2 del El Libro Negro del Dólar donde profundizamos este aspecto.
Y como inversor, toma en cuenta que esta situación no durará para siempre. Aprovecha esta ventana de oportunidad para comprar dólares baratos y comenzá a armar un portafolio diversificado.
Te deseo un excelente día de inversiones,
Federico Tessore
Director
Tessore Research

viernes, 16 de junio de 2017

El Momentum: la “ridiculez” más sensata para ganar en los mercados

alt_textLo que conocerás a continuación es la forma más “ridícula” e “ingenua” de enfrentar a los mercados, según los inversionistas más importantes del mundo.
Pero se equivocan, y hoy te contaré por qué.
El Índice MSCI Momentum de Estados Unidos es una entidad que se encarga de hacer seguimiento a las compañías cuyas acciones más han subido de precio en los últimos 12 meses.
En pocas palabras, el MSCI revela a los inversores las acciones que se encuentran “en su mejor momento” de manera estable, y que podrían convertirse en buenas oportunidades para sus carteras.
Te cuento esto porque, hoy, las acciones listadas en este Índice Momentum están en un alza histórica: llevan 11 días seguidos subiendo su precio, el rally alcista más largo del MSCI desde 1992.

Sin embargo, Bloomberg no ha tratado esta noticia con mucho optimismo. Según este medio especializado, este rally histórico sólo se produce por “los ilusos de siempre que persiguen acciones ganadoras” y agrega que esta estrategia falló en 2016 y registró pérdidas para este tipo de inversores.
Cuando leí eso, me indigné.
“Perseguir acciones ganadoras” es una frase que me hace enojar, porque hace sonar la estrategia como una tontería que sólo “los simples inversores minoristas” harían.
Es el típico discurso condescendiente de los llamados “especialistas” e “inversores muy serios” que abundan en los mercados. Desde su trono de la sabiduría, bajan un poco sus anteojos para mirarte por sobre el hombro e iluminarte con la verdad: “nadie gana dinero persiguiendo acciones ganadoras”.
¡Y la mayoría de inversores minoristas les creen! Después de todo, un analista con traje, corbata y gafas gruesas lo dijo junto a una pantalla llena de gráficos…así que debe ser verdad.
No lo es. Es literalmente una mentira.
Perseguir el Momentum de una acción es la estrategia más segura, responsable y ganadora que puedes usar en el mercado…pero casi nadie la sigue.
La mayoría de los inversores toman partido en el debate eterno entre crecimiento vs valor, pero nadie repara en que ambas métricas identifican el Momentum de una acción.
Por supuesto, hay datos objetivos que respaldan la conveniencia de las Acciones Momentum.
La información empírica demuestra que el Momentum es un factor decisivo en cualquier estrategia financiera de largo plazo.
De hecho, los retornos de las acciones que son factorizadas en base al Momentum han sido mayores a los que se basan en el crecimiento o el valor de las compañías en las que se invierte. Las acciones Momentum promediaron un 3% más que el mercado regular entre 1912 y 2014.

Es cosa de mirar los datos. Las ganancias están ahí y son superiores a cualquier otra estrategia.
Perseguir el Momentum de una acción debería estar en la primera página de cualquier manual de inversiones, y debería ser el primer consejo que un inversor minorista recibe al entrar a los mercados.
¿Y por qué nadie la usa?
La culpa es del Filtro Narrativo
A la hora de elegir una estrategia de inversión, nos auto convencemos con una historia, o bien nos convencen con una narrativa en particular.
Aquellos que eligen la estrategia del crecimiento, se convencen por el potencial de sus acciones de convertirse en gigantes de la industria. El próximo Apple, el próximo Facebook, el próximo Amazon
¿Quién no querría invertir en una idea así? Es increíblemente atractivo y apela a nuestra capacidad de soñar, a nuestra emocionalidad.
En el otro extremo, quienes optan por la estrategia de Valor apelan a la racionalidad, los números puros y duros. Buscan ganar dinero de manera segura, tomando el approach más científico, matemático y objetivo. Se inventan fórmulas, y fórmulas a partir de esas fórmulas, en un círculo interminable de cálculos hasta dar con la mejor opción.
Pero al mencionar el Momentum, una estrategia que consiste en invertir en las acciones más fuerte del último año, sin importar cuáles sean, y luego repetir el proceso una y otra vez, les parece ridículo. “Es tan simple que no puede resultar”.
Porque nada les gusta más a los pseudo filósofos de Wall Street que venderte la idea de que, en el mercado, sólo lo complejo puede funcionar.
Sí, claro…
Por lo demás, aplicar de manera correcta una estrategia de Momentum no es tan sencillo como lo pintan. Se necesita investigar a las compañías, medir cuánto tiempo ha durado su inercia positiva, y por sobre todas las cosas, ser valiente: atreverse a invertir en una acción a medida su precio va subiendo, y no al contrario.
Piensa en las últimas acciones Momentum en ser exitosas: Netflix, Facebook, NVIDIA ¿Te habrías atrevido a invertir en estos gigantes a medida subían su precio? Sin embargo, quienes lo hicieron, se llevaron retornos francamente espectaculares.
Esto demuestra que perseguir el Momentum de las acciones funciona, no importa lo que digan los “inversores serios” desde sus tronos en el Olimpo de Wall Street. Si te entrega dinero, poco riesgo y puedes sistematizarlo, entonces es un método válido, y esta estrategia cumple todos esos puntos.
Lo único que necesitas es dejar de escuchar el ruido ambiente del resto de los inversores, y seguir lo que funciona.
Un saludo,

Greg Guenthner
Para El Inversor Diario

El mito del capitalismo inmoral. Por Iván Carrino

Una serie de mitos rodean al liberalismo económico. Suele decirse, por ejemplo, que en un ambiente sin controles los empresarios cobran precios demasiado elevados, cuando en realidad la competencia que genera la libertad termina redundando precisamente en lo contrario.
Se argumenta, también, que la libertad promueve el empleo de máquinas que amenazan con destruir los puestos de trabajo, cuando no hay elementos empíricos que sustenten esta teoría.
Por último, se sostiene que la libre importación de bienes y servicios ocasionará desempleo, cuando en realidad lo que hace es aumentar el poder de compra de los trabajadores.
Estos son solo algunos de los tantos mitos y argumentos falaces que rodean a la economía de mercado.Todos ellos pueden refutarse con una buena argumentación, datos empíricos y acudiendo a principios sólidos de teoría económica.
Sin embargo, hay mitos y prejuicios que son más difíciles de desterrar. Uno de ellos es el mito del capitalismo inmoral.
“Solo te interesa que los números cierren”
Muchos estarán de acuerdo en que el sistema de mercado es el que mejores condiciones tiene para generar riqueza y prosperidad para el conjunto de la población. No obstante, no les gustaría para nada que los tilden de “liberales”, “pro-mercado” o, muchísimo menos… “neoliberales”.
Si se llegara ese punto, quedaría expuesto que a esta persona “solo le interesa el Excel, que los números cierren, pero no la gente”.
Esta idea está muy extendida. Incluso cuando pudiera aceptarse 100% que el capitalismo es el mejor sistema económico y que asigna los recursos de la mejor manera posible, todavía queda en el imaginario colectivo que, dado que está basado en el egoísmo y la propiedad privada, se trata de un sistema inmoral.
Ahora justamente ese concepto es el que dota de moralidad al liberalismo. Como sostiene Alberto Benegas Lynch (h), el liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida de los otros.
¿Por qué se sostiene eso? Porque la base del capitalismo es la propiedad privada.
Pero no se trata solamente, como diría Marx, de la propiedad privada de los medios de producción. La propiedad privada no es solamente un concepto económico y material, sino que es también un concepto filosófico y moral.
Respetar la propiedad privada de las personas no es solamente respetar su fábrica, su emprendimiento productivo o su dinero. Se trata también de respetar sus creencias religiosas, su forma de vestir, su manera de pensar, sus ideas políticas, su elección sexual... en definitiva, de respetar el proyecto de vida que los demás elijan, siempre y cuando ese proyecto no implique dejar de respetar el de un tercero.
Inmoral es el atraco
¿Qué tiene de inmoral eso? ¿Qué tiene de inmoral un sistema que, porque valora la propiedad, respeta las decisiones individuales de las personas? La alternativa a este sistema, llámese socialismo, intervencionismo, fascismo o populismo, siempre ha sido la de torcer las voluntades individuales y violentar las decisiones de la gente, en beneficio de las decisiones de grupos organizados.
En última instancia, la diferencia entre el liberalismo y el intervencionismo es la diferencia entre un sistema basado en las relaciones voluntarias y otro basado en relaciones hegemónicas, de poder, de coacción.
Es la diferencia entre una transacción comercial y un simple atraco.
El capitalismo no es un sistema que, como funciona en lo económico, deba ser defendido desde lo moral. En realidad, es al revés: dado que se trata de un sistema moralmente superior, es que genera los beneficios sociales que genera, en la forma de mayor crecimiento económico, mayor innovación y más prosperidad.
En la medida que los colectivos no se imponen a los individuos, que el estado no viola la libertad y la propiedad privada de los productores, es que aparece un marco para que, efectivamente, esa producción crezca.
Es la moralidad del capitalismo lo que lo hace un sistema económico superior, no a la inversa.
La inmoralidad del liberalismo no es más que otro mito que añadimos a una larga lista que, sin lugar a dudas, seguiremos escribiendo.
Saludos,
Iván Carrino
Para CONTRAECONOMÍA

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